Sunday, 23 April 2017

BIBLIOTECAS EGIPCIAS, ¿"TESOROS DE LOS REMEDIOS DEL ALMA"? ūüďö

[He pensado transferir algunos de los posts que he ido haciendo en la p√°gina de Facebook al blog para que puedan ser revisados de forma m√°s c√≥moda. Como hoy es el D√≠a del Libro, traigo este post del pasado 12 de marzo sobre bibliotecas egipcias]  

Mi idea hoy era compartir con vosotros un post sobre un curioso ep√≠teto del dios Thoth, pero lo voy a postponer para responder por aqu√≠ a una pregunta que me ha hecho Ulises Russell, ya que creo que os puede resultar interesante (al fin y al cabo, las bibliotecas son uno de mis temas predilectos, y no dejamos de lado tampoco al dios Thoth). Ulises me pregunta lo siguiente: "Hola Marina. ¿Es cierto que en Egipto a las bibliotecas de las llamaba "el tesoro de los Remedios del alma? ¿ o es un mero invento de Internet? Muchas gracias! Y disculpas por la molestia!" A lo que se refiere Ulises es a un texto que probablemente muchos hay√°is visto circulando en Internet, generalmente sin referencias, que dice lo siguiente: "En Egipto se llamaban las bibliotecas el tesoro de los remedios del alma. En efecto, cur√°base en ellas de la ignorancia, la m√°s peligrosa de las enfermedades y el origen de todas las dem√°s." Se trata de un fragmento de la obra 'Discours sur l'histoire universelle', del te√≥logo franc√©s Jacques B√©nigne Bossuet, escrita en 1681. La fuente utilizada por Bossuet, no obstante, es mucho anterior. Si vamos a la Biblioteca Hist√≥rica de Diodoro S√≠culo, libro I, 49.3, leemos lo siguiente, en su descripci√≥n del Ramesseum en Tebas: ŠľĎőĺŠŅÜŌā őī᾽ ŠĹĎŌÄő¨ŌĀŌáőĶőĻőĹ ŌĄŠĹīőĹ ŠľĪőĶŌĀŠĹįőĹ ő≤őĻő≤őĽőĻőŅőłőģőļő∑őĹ, ŠľźŌÜ᾽ ŠľßŌā ŠľźŌÄőĻő≥őĶő≥ŌĀő¨ŌÜőłőĪőĻ ő®ŌÖŌáŠŅÜŌā ŠľįőĪŌĄŌĀőĶŠŅĖőŅőĹ ("Y a continuaci√≥n est√° la biblioteca sagrada, sobre la que est√° inscrito «(Lugar de) remedio del alma»". La traducci√≥n es m√≠a).

¿Pero era esto cierto? Las bibliotecas en el Egipto antiguo recib√≠an el nombre de pr-mDA.t (per-medjat), literalmente "casa de libros". Tenemos un ejemplo de una peque√Īa c√°mara llamada as√≠ en el templo de Edfu, en la primera sala hip√≥stila, donde hay un listado de t√≠tulos de libros inscrito en sus paredes. Las instituciones de conocimiento donde se copiaban los libros, no obstante, eran llamadas Casa de la Vida (pr-anx "per-ankh"), y para acceder a ellas era necesario pasar por un proceso de iniciaci√≥n a los misterios de la escritura que est√° recogido en el Libro de Thoth, conservado en una serie de papiros dem√≥ticos. En √©l y en otros textos los libros son llamados bA.w-ra (bau-Ra), es decir "almas de Ra". Dado que la Casa de la Vida parece haber estado tambi√©n asociada a los rituales de regeneraci√≥n de Osiris, como se deduce a partir de la representaci√≥n en el papiro Salt 825 o en el Libro de El Fayum, es posible que la noci√≥n de "remedio del alma" se haya derivado de las explicaciones de los sacerdotes egipcios sobre este tipo de rituales, y sobre el contenido de muchos de los papiros conservados en la biblioteca. La lectura de la inscripci√≥n quiz√° derive de hecho del t√©rmino pr-ankh. 
Sobre bibliotecas reales, son pocas las que han llegado hasta nosotros. Una excepción es la del templo de Tebtunis, en El Fayum, donde encontramos textos de muchas clases, desde tratados científicos (como textos astronómicos y astrológicos) hasta textos literarios, que probablemente en muchos casos eran considerados como relatos históricos.

IM√ĀGENES

1-4: Estas fotograf√≠as las tom√© en mi √ļltima visita a Edfu, en 2014. En ellas pod√©is ver el pr-mDA.t o biblioteca del templo. Se trata de una peque√Īa c√°mara adosada a uno de los muros que cierran la primera sala hip√≥stila y la separan del patio. En la primera imagen veis el exterior de la c√°mara. La segunda y la tercera est√°n tomadas en el interior con una linterna. En ellas veis al dios de la sabidur√≠a y la escritura Thoth, y en la segunda, al final de la inscripci√≥n, el nombre de la c√°mara, pr-mDA.t, escrito con el signo de la casa (pr) y el rollo de papiro en su interior (mDA.t). En la cuarta foto ten√©is un detalle de la parte superior de la puerta, donde est√° grabada una paleta de escriba con dos tinteros con el signo Sn (para m√°s informaci√≥n sobre los tinteros y este signo, pod√©is acudir al siguiente post: https://www.facebook.com/egyptologicalbibliophile/photos/a.114187565624035.1073741828.106192123090246/385280471848075/?type=3&theater).





5: Representación de la Casa de la Vida en el papiro Salt 825, con Osiris momiforme en su interior. Fuente: R. Jasnow y K-Th. Zauzich (2014): Conversations in the House of Life. A New Translation of the Ancient Egyptian Book of Thoth. Wiesbaden: Harrassowitz Verlag, p. 44, fig. 14.




Sunday, 16 April 2017

¡Un libro enterrado a los pies de la estatua de Anubis! Una referencia egiptol√≥gica real oculta en La Momia (1999)

Evelyn en la vida real...

√Čsta es m√°s o menos mi cara de emoci√≥n cada vez que consigo descifrar un signo nuevo en los papiros que estudio (Copyright: Universal Studios)

Hace unos d√≠as, en mi p√°gina en Facebook, os coment√© que una de las pel√≠culas que me marcaron desde jovencita fue La Momia (1999) (pod√©is leer el post aqu√≠). Como os dec√≠a all√≠, cuando sal√≠ del cine a los 12 a√Īos me propuse (m√°s a√ļn, pues por entonces ya estaba enamorada de Egipto) convertirme en una Evelyn real, trabajar en Egipto, y ser capaz de "leer y escribir jerogl√≠ficos y hier√°tico", como dice ella en la escena de la biblioteca al comienzo de la pel√≠cula. Desde entonces, y a medida que fui aumentando mis conocimientos egiptol√≥gicos, he ido escudri√Īando la pel√≠cula plano a plano, descubriendo toda una serie de detalles que suelen pasar desapercibidos. Pese a las licencias cinematogr√°ficas propias de cualquier producci√≥n de Hollywood, el equipo que hizo la pel√≠cula cont√≥ con asesoramiento egiptol√≥gico, y al parecer algunos detalles m√°s "especializados" entraron en el gui√≥n final de la pel√≠cula. El m√°s evidente es la introducci√≥n de di√°logos en lengua egipcia, que fueron traducidos por el egipt√≥logo Stuart Tyson Smith, el mismo que tradujo tambi√©n los di√°logos en la secuela, El Regreso de la Momia (2001) y anteriormente Stargate (1994) [1]. Hoy os quiero traer un detalle que podr√≠a parecer una invenci√≥n de la pel√≠cula, pero que tiene ra√≠ces puramente egipcias.

Situemos la escena

Si recordáis la película, la introducción de la misma tiene lugar en el Egipto del Reino Nuevo, y nos muestra el asesinato ficticio del rey Seti I por su sumo sacerdote Imhotep [2] y la concubina real Anakhsunamun [3]. Tras ser descubiertos, ella se quita la vida, e Imhotep huye con sus sacerdotes, roba su cuerpo, y prepara un ritual para devolverle la vida [4]. Este ritual es interrumpido por la guardia del rey e Imhotep y sus sacerdotes son condenados a ser momificados en vida. Imhotep es depositado en un sarcófago con escarabajos comedores de carne, encerrado, y enterrado bajo una estatua de Anubis. Y aquí está el elemento que hemos de recordar, la estatua de Anubis.

La guardia Medjai enterrando el sarc√≥fago de Imhotep a los pies de la estatua de Anubis, cuya base pod√©is ver en la parte superior de la imagen (Copyright: Universal Studios)
Estatua de Anubis (Copyright: Universal Studios)
Estatua de Anubis durante la Batalla de Hamunaptra (Copyright: Universal Studios)

Cuando la pel√≠cula nos lleva a los a√Īos 20 del s. XX, aprendemos de Evelyn, nuestra bibliotecaria y aspirante a egipt√≥loga, que su sue√Īo desde ni√Īa ha sido encontrar un libro (¡otra cosa que tenemos en com√ļn, yo siempre so√Ī√© con hallar papiros con textos perdidos!), el libro de Am√≥n-Ra, que seg√ļn la leyenda se encuentra enterrado en la Ciudad de los Muertos, Hamunaptra [5]. Este libro estar√≠a enterrado, seg√ļn Evelyn ha podido averiguar en sus investigaciones, bajo los pies de la estatua de Anubis. A medida que avanza la pel√≠cula, vemos que lo que descubren debajo de esta estatua es el sarc√≥fago de Imhotep, y un cofre con cinco (?) vasos canopes y el Libro de los Muertos, que es, curiosamente, un libro en formato c√≥dice, y no un rollo de papiro como esperar√≠amos en el Reino Nuevo, ya que los primeros libros en formato c√≥dice aparecieron en el s. I d. C. [6]. Es interesante, no obstante, que la p√°gina de la que lee Evelyn, y que hace que Imhotep regrese a la vida, es una copia del cap√≠tulo 151 del Libro de los Muertos. En las im√°genes inferiores pod√©is comparar una captura de pantalla de la pel√≠cula con una imagen de parte de dicho cap√≠tulo en el Libro de los Muertos de Ani, actualmente en el Museo Brit√°nico:

Libro de los Muertos siendo leído por Evelyn (Copyright: Universal Studios)
Facsímil de parte del capítulo 151 del Libro de los Muertos
de Ani, actualmente en el Museo Brit√°nico
(Fuente: O. Goelet, R. O. Faulkner, C. A. R. Andrews, et al. (2015, 3a ed.): The Egyptian Book of the Dead. The Book of Going Forth by Day, San Francisco: Chronicle Books, lam. 33-B)


Tras devolver a Imhotep a la vida y desencadenar las diez plagas b√≠blicas, Evelyn ha de solucionar la situaci√≥n y, volviendo al Museo de El Cairo, descubre (leyendo una estela que recuerda ligeramente a la Piedra de Rosetta), que el Libro de Am√≥n-Ra, necesario para devolver a Imhotep al inframundo, ha de encontrarse bajo los pies de la estatua de Horus. Pero, ¿qu√© es todo esto de que haya libros bajo las estatuas?

Evelyn descifrando la localizaci√≥n del Libro de Am√≥n-Ra en una estela sospechosamente parecida a la Piedra de Rosetta
(Copyright: Universal Studios)


Libros enterrados bajo los pies de estatuas

Pese a que pudiera parecer un elemento creado apropiadamente para la película, lo cierto es que en los textos egipcios antiguos leemos ya sobre libros enterrados en distintos lugares, y entre ellos también bajo los pies de estatuas. De hecho, el presentar un texto como procedente de un manuscrito antiguo hallado entre las ruinas de un templo era una forma de darle prestigio. Ejemplos famosos de este recurso los tenemos en textos como el Libro de los Muertos, en los capítulos 30B, 64, 137A o 148, cuyo texto dice que fueron encontrados por el príncipe Hordedef, hijo de Khufu, en tiempos del rey Menkaure. Además, el capítulo del Libro de los Muertos Pleyte 166 dice haber sido encontrado alrededor del cuello de la momia de Usermaatre, es decir, de Ramsés II. Estas atribuciones, obviamente, tenían como objetivo dar pedigree a los manuscritos, y no debemos asumirlas como reales. Pero pasemos al texto que nos ocupará hoy:

P. Berlin 3038, columna 15 (Fuente: http://www.medizinische-papyri.de)

En la imagen superior pod√©is ver una fotograf√≠a de la columna 15 del papiro m√©dico P. Berlin 3038, tambi√©n llamado Papiro Brugsch, ya que fue el egipt√≥logo Heinrich Brugsch quien primero lo describi√≥. Este papiro, que data de la XIX dinast√≠a (Reino Nuevo), est√° escrito en hier√°tico, utilizando tinta negra para el cuerpo del texto, y roja para destacar el comienzo de cada parte. Nos vamos a centrar en la primera l√≠nea de esta columna, que corresponde a la f√≥rmula §163a, y que os presento en la fotograf√≠a de la edici√≥n de Wreszinski de 1909, que pod√©is descargar gratuitamente aqu√≠. Debajo ten√©is la transcripci√≥n jerogl√≠fica de la l√≠nea.





El texto dice lo siguiente:

HA.t-a-m dmD.t n.t hA.t wxd.w gmj.t m sXA.w js.wt m hnw Xr.t-a Xr.j rd.wj jnpw

"Comienzo de la compilación de la retirada del dolor, encontrada en las antiguas escrituras en una caja de utensilios de escritura, bajo las piernas de una estatua de Anubis".

(Tanto la transliteración como la traducción son originales mías)

En otro papiro m√©dico, el papiro Ebers, encontramos tambi√©n otra f√≥rmula hallada bajo los pies de una estatua de Anubis (columna 103, §856a). Volviendo a P. Berlin 3038, el texto introducido por la frase que hemos le√≠do fue supuestamente hallado en una caja para guardar los utensilios del escriba escondida bajo las piernas de una estatua del dios Anubis. En la pel√≠cula de La Momia vemos c√≥mo en la base de la estatua de Anubis se halla un arc√≥n en el que se encuentra el Libro de los Muertos y los vasos canopes de Imhotep:

Extracci√≥n del arc√≥n que contiene el Libro de los Muertos y los vasos canopes de Imhotep. La base de la estatua se encuentra al fondo de la imagen  (Copyright: Universal Studios)

Desconozco si la introducción de este detalle en la película fue a propósito, derivada del asesoramiento egiptológico, o si se trata de una afortunada casualidad, pero la localización del Libro de los Muertos bajo la estatua de Anubis en La Momia, como hemos podido comprobar, responde por completo a la tradición egipcia antigua real. Es un detalle, no obstante, que pasará desapercibido a todo aquél que no esté familiarizado con los textos egipcios antiguos.




NOTAS

[1] Si quer√©is saber m√°s sobre el proceso que el profesor Stuart Tyson Smith sigui√≥ para la traducci√≥n, pod√©is leer un art√≠culo al respecto en el siguiente enlace. Aparece en la parte inferior de la p√°gina, en seis p√°ginas escaneadas.

[2] El m√°s famoso Imhotep (ij-m-Htp, cuyo nombre significa "aqu√©l que viene en paz") fue el arquitecto de la pir√°mide escalonada de Saqqara (reinado de Djeser, III dinast√≠a). Fue considerado, junto con Amenhotep hijo de Hapu, uno de los mayores sabios a lo largo de la historia egipcia, y fue convertido ya en la antig√ľedad en un personaje de ficci√≥n, protagonista de al menos un relato dem√≥tico, en el que se enfrenta, anacr√≥nicamente, a una hechicera asiria (P. Carlsberg 85).

[2] √Čsta es la vocalizaci√≥n sugerida en la pel√≠cula para el nombre anx⸗s-n-jmn, cuyo significado es "Ella vive para Am√≥n".

[3] Este tipo de rituales mágicos aparecen a menudo en la literatura egipcia, especialmente en la demótica, así como en los papiros mágicos, pero generalmente era un regreso a la vida muy breve, para revelar las circunstancias de su muerte.

[4] Pese a que Hamunaptra no es un nombre egipcio, s√≠ que es una ciudad real, pero perteneciente a otra cultura, la cultura del Valle del Indo. Su nombre significa "Ciudad del Hombre Muerto", y fue hallada en la d√©cada de los 50 del siglo XIX. Curiosamente, en 2009 escrib√≠ un post al respecto en el foro de Amigos de la Egiptolog√≠a, bajo el pseud√≥nimo de Evelyn. Lo pod√©is leer aqu√≠.

[5] En otro post quiero hablaros de algunos de estos primeros códices, los textos gnósticos de la llamada biblioteca de Nag Hammadi.

Monday, 14 November 2016

¿Era la escritura jerogl√≠fica una escritura mitol√≥gica y metaf√≥rica? Un ejemplo de escritura enigm√°tica egipcia del Libro de Nut

Para muchos, casi 200 a√Īos despu√©s del genial desciframiento de la escritura jerogl√≠fica por Jean-Fran√ßois Champollion, este sistema de escritura es todav√≠a considerado misterioso, una serie de signos que ocultan verdades universales s√≥lo accesibles a unos pocos iniciados. Mientras que cualquiera que haya estudiado, aunque sea de forma introductoria, lengua egipcia antigua sabe que la escritura jerogl√≠fica no es m√°s que un sistema de escritura para poner por escrito una lengua, ¿de d√≥nde procede esta visi√≥n de la escritura jerogl√≠fica? Y lo que es m√°s importante, ¿hay algo de cierto en ella? 

Imagen de la diosa Nut a punto de ingerir el disco solar alado, en el techo de la sala hip√≥stila del templo de Dendera. Tras el abandono del templo numerosos incendios cubrieron de holl√≠n el techo del templo, que ha sido limpiado y conservado en estos √ļltimos a√Īos. Un ejemplo de las condiciones en las que estaba se puede ver en el rect√°ngulo dejado sin limpiar en esta imagen, en el que apenas se distingue a una deidad sobre una barca, como las otras que le siguen [Fuente: (c) Mikhail Kokhanchikov]


Esta visi√≥n de la escritura jerogl√≠fica existi√≥ en Europa desde la Edad Media, y especialmente el Renacimiento, en que muchas obras del pasado grecorromano se redescubrieron, poniendo ‘de moda’ ciertos aspectos del Egipto antiguo, entre ellos los enigm√°ticos jerogl√≠ficos. Entre estas obras se encontraba la llamada Hieroglyphika (“Jerogl√≠ficos”) de Horapollo, hallada en 1419 en la isla griega de Andros por el viajero florentino Crist√≥foro Buondelmonti. El manuscrito lleg√≥ a Florencia en 1422, y fue impreso en griego por primera vez en 1505 por la imprenta de Aldo en Venecia, y traducido al lat√≠n y publicado en 1515. Esto hizo que el estudio de los jerogl√≠ficos y la concepci√≥n de los mismos reflejada en este libro se popularizase, hasta el punto de que durante el Renacimiento se comenzaron a crear inscripciones jerogl√≠ficas ficticias para decorar monumentos. En la introducci√≥n de Hieroglyphika se indica que la obra fue escrita en lengua egipcia originalmente por Horapollo de Nil√≥polis, probablemente un sacerdote egipcio del s. V d. C. La obra consta de dos libros, de 70 y 119 cap√≠tulos, cada uno de los cuales trata sobre un signo, proporcionando una interpretaci√≥n aleg√≥rica del mismo. Pese a que un importante n√ļmero de los significados que proporciona son correctos, la forma en que estos significados son derivados, siempre de forma aleg√≥rica seg√ļn Horapollo, no es correcta seg√ļn nuestro conocimiento actual del sistema jerogl√≠fico. 

Los autores griegos, ya desde Her√≥doto, se interesaron por la escritura jerogl√≠fica, pero ninguno de ellos profundiz√≥ realmente en su estudio (algo que no ha de sorprendernos, ya que en la segunda mitad del primer milenio a. C., y especialmente durante el periodo grecorromano, s√≥lo un grupo selecto de sacerdotes egipcios dominaba esta escritura). Las descripciones que encontramos en estos autores, con distinto grado de detalle, no entran, no obstante, en demasiados detalles. Una barrera que no pudieron cruzar fue la estrecha vinculaci√≥n que existe entre la escritura jerogl√≠fica y la lengua egipcia, por lo que sin un conocimiento de la segunda es imposible entender el funcionamiento de la primera. Su car√°cter iconogr√°fico llev√≥ invariablemente a la conclusi√≥n de que se trataba de s√≠mbolos, cada uno de ellos con un valor aleg√≥rico y no fon√©tico. Existen algunas excepciones, y en el Filebo de Plat√≥n, cuando describe la creaci√≥n de las “letras” (ő≥ŌĀő¨őľőľőĪŌĄőĪ) por Thoth, se habla de elementos fon√©ticos. Clemente de Alejandr√≠a, en el s. II d. C., sugiere tambi√©n la existencia de signos fon√©ticos, pero habla tambi√©n sobre el valor mitol√≥gico y metaf√≥rico de los jerogl√≠ficos, como lo hab√≠a hecho Plutarco en su De Isis y Osiris

Edici√≥n de la obra Hieroglyphika de Horapollo con el texto en griego y lat√≠n, impresa en Roma en 1599 bajo el t√≠tulo de Hori Apollinis selecta hieroglyphica. Imagines vero cum priuilegio. Actualmente se conserva en la biblioteca del Museo de Brooklyn [Fuente: https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/archives/image/39851]


¿Vinieron todas estas ideas, perpetuadas en Europa hasta el desciframiento de Champollion, de una concepci√≥n err√≥nea de la escritura jerogl√≠fica por parte de los autores grecorromanos? Es importante, cuando utilizamos fuentes grecolatinas para entender el Egipto antiguo, que las estudiemos dentro de su contexto, y del contexto del Egipto del periodo en el que fueron escritas. En numerosos art√≠culos podemos encontrar un uso irreflexivo de fuentes como Her√≥doto y Diodoro para tratar aspectos del Egipto de, por ejemplo, el Reino Antiguo, sin atender a que el primero escribi√≥ durante el s. V a. C., y por tanto el Egipto que conoci√≥ fue el de ese periodo, y lo mismo ocurre con Diodoro, que adem√°s de utilizar los datos de Her√≥doto, incorpora elementos propios de su √©poca, el s. I a. C. As√≠ pues, si desconocemos cu√°l era la concepci√≥n que exist√≠a en Egipto de su propia historia en ese momento (y para esto tenemos que acudir a las fuentes dem√≥ticas), o de la escritura jerogl√≠fica, como es el caso que nos ocupa, dif√≠cilmente podremos evaluar la veracidad de lo que dicen estos autores, y los tacharemos simplemente de inventar cosas, o de haber sido enga√Īados por los sacerdotes egipcios. Un buen historiador no puede aceptar un an√°lisis tan simplista [espero volver sobre este tema en futuros art√≠culos aqu√≠, si os resulta interesante].

Volviendo a la escritura jerogl√≠fica, lo cierto es que la descripci√≥n de la misma por parte de estos autores griegos como metaf√≥rica y mitol√≥gica en realidad refleja una forma particular de la escritura jerogl√≠fica que se desarroll√≥ ya en el Reino Antiguo, pero que tuvo su primer auge en el Reino Nuevo, y sobre todo durante la √Čpoca Tard√≠a, y el Periodo Grecorromano, durante el que alcanz√≥ cotas alt√≠simas de complejidad. Esta forma de la escritura jerogl√≠fica ha sido catalogada como “criptograf√≠a”, y consist√≠a en la obtenci√≥n de nuevos valores para los signos basados en distintas t√©cnicas, como la selecci√≥n en signos que representan varios fonemas de √ļnicamente uno de ellos, generalmente el primero (acrofon√≠a), o la sustituci√≥n de un signo com√ļn por otro que representa otra versi√≥n del mismo objeto, por otro vinculado a √©l por alg√ļn motivo mitol√≥gico, o por otro cuyo valor fon√©tico es el mismo. Tambi√©n se recurri√≥ a la fusi√≥n de varios signos para componer otros nuevos combinando sus valores. As√≠ pues, un texto pod√≠a contener varias interpretaciones al mismo tiempo. Esto, que parece complicado, quedar√° m√°s claro si vemos un bonito ejemplo procedente del llamado Libro de Nut, un tratado cosmogr√°fico sobre el movimiento del sol, la luna, y otros cuerpos celestes, desde una perspectiva mitol√≥gica. Este texto aparece por primera vez en el Osireion de Abydos de Seti I, por tanto en el Reino Nuevo, y fue copiado parcialmente en la tumba de Rams√©s IV en el Valle de los Reyes. Conservamos copias del texto tambi√©n en papiros hier√°ticos y dem√≥ticos de √©poca romana. La dataci√≥n original de la composici√≥n ha sido objeto de debate, y mientras que algunos consideran que se puede remontar al Reino Antiguo, otros indican que no puede ser anterior al Reino Medio. 

Representaci√≥n del Libro de Nut en el techo de la c√°mara funeraria de la tumba de Rams√©s IV, en el Valle de los Reyes. Las columnas de texto se encuentran bajo el cuerpo arqueado de la diosa, que tiene un sol alado (parte superior) frente a su boca, a punto de ingerirlo [Fuente: Getty Images, fot√≥grafo: Sandro Vanini]


Pero antes un poco de mitolog√≠a. Nut era la diosa egipcia del cielo, representada generalmente como una mujer arqueada sobre la tierra, con su cuerpo cubierto de estrellas. Es una de las diosas m√°s antiguas del pante√≥n egipcio, y aparece ya en los Textos de las Pir√°mides incorporada a la En√©ada Heliopolitana. En ella su papel principal es como madre de Osiris, Isis, Seth, y Nefthys. En asociaci√≥n a este papel de madre aparece descrita en los Textos de las Pir√°mides como una gran vaca celeste, que amamanta al rey, representaci√≥n que perdurar√° hasta la √©poca grecorromana, como podemos ver en el templo de Dendera, en que es asociada a la diosa Hathor. Como madre, ejerce la protecci√≥n de sus hijos, y en particular de su hijo Osiris cuando √©ste fue atacado por Seth. En el encantamiento 427 de los Textos de las Pir√°mides leemos una recitaci√≥n para que Nut proteja a su hijo Osiris, en este caso encarnado en el rey, y lo coloque en su cuerpo como estrella imperecedera. Esta idea de entrar en el cuerpo de la diosa Nut aparece tambi√©n en la teolog√≠a solar, en la que el sol es tragado por la diosa Nut al atardecer, y renace cada amanecer del cuerpo de la diosa. La combinaci√≥n de estas dos ideas, osir√≠aca y solar, que ocurri√≥ principalmente durante el Reino Nuevo, dio lugar a la imagen de la diosa Nut como cerda que devora a sus lechones, que podemos ver en algunos amuletos. Los egipcios se dieron cuenta de que en situaciones de peligro, las madres pod√≠an devorar sus propios lechones, y asociaron este comportamiento a la teolog√≠a de la diosa Nut. 

Este amuleto de fayenza muestra a una cerda con cuatro cerditos mamando. En el texto jerogl√≠fico que aparece en la base, podemos leer: "Palabras dichas por la gran Nut, madre del dios. (Ella) dice: Yo soy ...". As√≠ pues, la figura aparece claramente identificada como la diosa Nut. [Fuente: no he podido encontrar ning√ļn dato sobre la actual localizaci√≥n de este amuleto, la imagen la he tomado de Pinterest. Por favor, si alguien identifica algo m√°s al respecto, pido me lo indique en un comentario. ¡Gracias!]

Esto nos ayuda a comprender una de las frases que aparecen en el Libro de Nut. El texto jeroglífico es el siguiente:



En √©l vemos la part√≠cula i͗w seguida de un cerdo (signo E12 de Gardiner), el buitre (signo G14), y una estrella seguida del trazo ideogr√°fico (signo N14+Z1). ¿C√≥mo hemos de interpretar esta frase? Los que sep√°is lengua egipcia os habr√©is dado cuenta de que se trata de un texto peculiar. En este caso, hemos de acudir al valor fon√©tico del signo del cerdo, Ň°Íú£i͗, y del buitre, mw.t, y tomar de cada uno de ellos el primer fonema, con lo que tenemos Ň°m, el verbo “ir”. La estrella ha de leerse seg√ļn su valor normal, sbÍú£, “estrella”. As√≠ pues, la frase se traduce como “una estrella va”. 

¿Es esto todo lo que podemos leer en esta frase? No, los escribas que compusieron el texto escogieron los signos de forma muy precisa. Existen muchos otros signos que contienen los fonemas Ň° y m, y el signo del cerdo no es excesivamente com√ļn. Tengamos en cuenta que el contexto de la frase es una composici√≥n que trata sobre la concepci√≥n egipcia del firmamento, que aparece inscrita en algunas de sus atestiguaciones junto a la gran figura de la diosa Nut arqueada sobre el cielo. La selecci√≥n de los signos no es casual, sino que en paralelo al significado del texto a partir de la lectura fon√©tica del mismo, nos ofrece otro nivel de significado, en este caso visual (o metaf√≥rico y mitol√≥gico, como dec√≠an los autores griegos), en el que tenemos el signo del cerdo, y el buitre, cuyo significado es “madre”. As√≠ pues, tenemos aqu√≠ una alusi√≥n a Nut como madre en forma de cerda, que devora sus lechones, en este caso las estrellas. 

En conclusi√≥n, cuando analizamos lo que los autores grecolatinos nos dicen sobre la escritura jerogl√≠fica, o lo que Horapollo describe en su Hieroglyphika, hemos de tener en cuenta que en √©poca romana la escritura jerogl√≠fica hab√≠a quedado limitada √ļnicamente al √°mbito de los templos, y era conocida por un porcentaje muy reducido del sacerdocio egipcio, que empleaba el dem√≥tico como escritura normal para documentos, textos literarios, e incluso composiciones funerarias y religiosas en √©poca romana, y el hier√°tico (que debe su nombre a que era una escritura en este momento √ļnicamente sacerdotal, limitada a textos religiosos y funerarios). Las inscripciones de los templos egipcios de √©poca grecorromana (los que se suelen visitar en los viajes a Egipto: Edfu, Dendera, Esna, Philae, entre otros) est√°n escritas en lo que llamamos “jerogl√≠ficos ptolemaicos”, que siguen los principios de la escritura “criptogr√°fica” o “enigm√°tica” que he explicado arriba. As√≠ pues, no resulta sorprendente que los viajeros griegos y romanos, pero tambi√©n autores como Horapollo, describiesen la escritura jerogl√≠fica como mitol√≥gica y metaf√≥rica, ya que, de alg√ļn modo, lo era. 

Para saber m√°s: 

DARNELL, J. C. (2004): The Enigmatic Netherworld Books of the Solar-Osirian Unity. Cryptographic Compositions in the Tombs of Tutankhamen, Ramesses VI and Ramesses IX, Friburgo: Academic Press Fribourg. Vandenhoeck & Ruprecht G√∂ttingen.

HORNUNG, E. (2001): The Secret Lore of Egypt. Its Impact on the West, Ithaca y Londres: Cornell University Press.

IVERSEN, E. (1961): The Myth of Egypt and its Hieroglyphs in European Tradition, Princeton: Princeton University Press.

Sunday, 22 May 2016

La larga vida de los monumentos egipcios

Hoy vamos a acercarnos a un monumento egipcio, para examinarlo con ojos de arque√≥logo. Generalmente, cuando observamos una tumba, una estatua, una pintura, o incluso un papiro, un examen superficial puede hacernos pensar que se trata de una entidad acabada, completa, y anclada en un momento del pasado. No obstante, si comenzamos a prestar atenci√≥n a peque√Īos detalles en su factura, superficie, o en su contexto, su historia comienza a desplegarse ante nuestros ojos. Desde su momento de creaci√≥n, estos monumentos han experimentado distintos tipos de actuaciones, intencionales o fortuitas, que nos informan sobre su historia en distintos periodos. Para ver esto con claridad, hoy vamos a examinar los relieves de la tumba del visir Nespeqashuty, conservados en el Brooklyn Museum, en Nueva York.

Bloques de la tumba de Nespeqashuty, conservados en el Brooklyn Museum (Fuente: https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/objects/66608/Relief_Blocks_from_the_Tomb_of_the_Vizier_Nespeqashuty)


La tumba de Nespeqashuty es la TT 312, y se encuentra en Deir el-Bahari. Nespeqashuty fue visir del Alto Egipto durante el reinado de Psam√©tico I, fundador de la XXVI dinast√≠a, aunque es posible que su acceso a este puesto fuese durante el reinado del √ļltimo rey de la XXV dinast√≠a, Tanutamani, expulsado de Egipto tras su derrota frente a la invasi√≥n asiria de Ashurbanipal, que lleg√≥ hasta Tebas y saque√≥ el gran templo de Am√≥n en Karnak (sobre las implicaciones de estos hechos y su reflejo en la literatura dem√≥tica posterior podemos hablar otro d√≠a). Nespeqashuty decidi√≥ enterrarse en Tebas, donde ejerc√≠a sus funciones, y decor√≥ su tumba con toda una serie de placas de piedra caliza talladas con relieves con distintas escenas. El primer paso en nuestro an√°lisis de la tumba es la observaci√≥n de los relieves.

En el Brooklyn Museum se conservan nueve bloques de esta tumba. Los an√°lisis realizados por el museo han revelado que la roca procede de la zona del Asasif, es decir, que se trata de roca local, por su color amarillento y la presencia de trazas de hierro en su superficie.

Si examinamos los relieves, vemos que presentan escenas t√≠picas del repertorio funerario del Reino Nuevo, con presentaciones de ofrendas, o el viaje del difunto en barca a Abidos. Un aspecto importante a tener en cuenta cuando se examina un monumento de la XXVI dinast√≠a es que durante este periodo se produjo un renacimiento de las artes pl√°sticas, tomando como referente el arte de periodos anteriores, en un movimiento que ha sido designado como arca√≠smo del Periodo Tard√≠o. As√≠ pues, los artistas del periodo exploraron los monumentos de periodos anteriores, y copiaron sus decoraciones, reproduci√©ndolas en ocasiones de forma casi exacta (con tal perfecci√≥n que en algunos casos incluso confundieron a los primeros egipt√≥logos que los estudiaron). En algunos casos ha sido posible identificar los modelos del Reino Nuevo, pero especialmente del Reino Antiguo en los que estos artistas se basaron. Este fen√≥meno se inici√≥ ya durante la XXV, en que fue incluso aplicado a los textos, como es el caso de la Teolog√≠a Menfita, copiada sobre la Piedra de Shabaka (hoy en el Museo Brit√°nico), escrita en la fase de la lengua egipcia correspondiente al Reino Antiguo, para hacer pasar el texto por una copia de un documento antiguo. En el caso de los relieves de Nespeqashuty, se han podido identificar con las decoraciones de las tumbas del Reino Nuevo de la zona, as√≠ como del cercano templo de Hatshepsut en Deir el-Bahari. Si observamos los relieves en detalle, podemos ver su proceso de creaci√≥n, ya que la decoraci√≥n de la tumba no fue terminada. Podemos observar c√≥mo primero se trazaron los dise√Īos en tinta roja. Generalmente, tras este paso, la decoraci√≥n definitiva era trazada en negro, pero en este caso toda la decoraci√≥n fue realizada en rojo, tras lo que se pas√≥ a tallar el fondo de las escenas, dejando figuras y e inscripciones en altorrelieve, siendo el √ļltimo paso el tallado de los detalles interiores.

Detalle de una secci√≥n de los bloques, en la que podemos ver las distintas fases de la elaboraci√≥n de la decoraci√≥n de la tumba. En la parte superior se puede observar una escena en la que aparece una barca con remeros. La escena est√° trazada en tinta roja, que constitu√≠a la primera fase del proceso de decoraci√≥n de la tumba. En otros casos, tras este boceto inicial en rojo, el dise√Īo final de la decoraci√≥n se dibujaba en tinta negra. En este caso las correcciones se han realizado tambi√©n en tinta roja. En el registro inferior podemos ver la siguiente fase en el proceso de decoraci√≥n de la tumba. En la parte derecha podemos ver que el fondo de la escena ha sido ya rebajado, dejando las figuras y los signos jerogl√≠ficos en altorrelieve, pero en el interior pueden verse todav√≠a los detalles en tinta roja. En la parte izquierda de este registro, no obstante, los detalles interiores de las figuras han sido ya tallados, y la escena presenta su dise√Īo final. (Fotograf√≠a de Marina Escolano-Poveda)


Todo este trabajo (colocaci√≥n de los bloques, decoraci√≥n, tallado de la decoraci√≥n), tuvo lugar durante la segunda mitad del s. VII a. C. (ca. 640-610 a. C.). No obstante, la historia de esta tumba comenz√≥ m√°s de un milenio antes. ¿C√≥mo es esto posible? Nespeqashuty, en lugar de construir una nueva tumba, reutiliz√≥ una tumba ya existente, de la XI dinast√≠a (ca. 2055-1985 a. C.). La regi√≥n de Deir el-Bahari fue ya una importante necr√≥polis, incluyendo tumbas reales, como la de Mentuhotep II, que ser√≠a el modelo del posterior templo de Hatshepsut, durante el final del Primer Periodo Intermedio y los inicios del Reino Medio, hasta el traslado de la capital a Itji-Tawy, en el Egipto medio. Muchas de estas tumbas, saqueadas ya en tiempos antiguos, fueron posteriormente reutilizadas, y en ocasiones completamente remozadas, como en el caso de Nespeqashuty, que forr√≥ sus paredes con estos bloques de caliza, debido probablemente a la mala calidad de la roca original de la tumba. As√≠ pues, nos encontramos frente a un monumento que inici√≥ su historia a comienzos del segundo milenio a. C., siendo reutilizado en el s. VII a. C.


Sin embargo, si observamos los bloques con m√°s atenci√≥n, veremos que su historia no termin√≥ tampoco en este momento. Adem√°s de los relieves y los trazos de los primeros dise√Īos de la decoraci√≥n, podemos ver que hay m√°s elementos sobre la superficie de los bloques. Se trata de inscripciones en dem√≥tico, copto y griego, pintadas en tinta roja o inscritas sobre la roca, dejadas por antiguos visitantes. La designaci√≥n que solemos dar a estas inscripciones es graffiti (graffito en singular). El significado moderno de este t√©rmino suele hacer referencia a formas de arte underground, o incluso a formas de vandalismo. Para poder entender el fen√≥meno de los graffiti antiguos, no obstante, hemos de dejar de lado las concepciones modernas y tratar de introducirnos en la mentalidad antigua. Para ello hemos de ver qu√© tipo de textos hallamos. En el caso de los graffiti dem√≥ticos, se trataba de muestras de veneraci√≥n y respeto hacia las personas enterradas en estos monumentos. Desde tiempos antiguos, la visita de tumbas era una actividad com√ļn en el Egipto antiguo, y muchas de las inscripciones ya desde el Reino Antiguo se dirigen a los visitantes, pidi√©ndoles que hagan ofrendas para el difunto, ya sea f√≠sicamente, o mediante la magia generada por la lectura de las inscripciones. Las capillas de las tumbas estaban abiertas a los visitantes (la c√°mara funeraria sol√≠a encontrarse al fondo de un pozo cerrado, en un nivel inferior). As√≠ pues, en las zonas en las que ten√≠an lugar las principales procesiones funerarias a lo largo de distintos periodos, encontramos graffiti de visitantes, que en muchos casos aprecian la belleza de las decoraciones de las tumbas. En muchos casos, estos graffiti eran dejados por artistas antiguos. Ya en el Reino Nuevo encontramos graffiti hier√°ticos en tumbas tebanas, y la costumbre continu√≥ en √©pocas posteriores, como en el caso de la tumba de Nespeqashuty que estudiamos hoy. De hecho, se puede ver la popularidad de las tumbas en las rutas en la necr√≥polis en distintos periodos seg√ļn la cantidad de graffiti dejados. En otros casos, estas inscripciones  eran indicaciones pr√°cticas para los visitantes, o para los trabajadores de la necr√≥polis, con direcciones hacia distintas salas de los complejos funerarios (como han indicado el Prof. Richard Jasnow y la Dra. Tina di Cerbo, que han estudiado los graffiti dem√≥ticos de la tumba de Djehuty, excavada por el Proyecto Djehuty dirigido por el Dr. Jos√© Manuel Gal√°n).

En esta fotografía podemos ver un graffito demótico escrito en tinta roja, dejado por un visitante a la tumba. En la parte inferior podemos ver el proceso de tallado de la inscripción jeroglífica horizontal, con los signos dibujados en rojo a la derecha, sus contornos comenzados a tallar en la parte central, y el fondo completamente rebajado en al parte izquierda, pero sin tallar todavía el detalle interior de los signos. (Fotografía de Marina Escolano-Poveda)


En esta imagen podemos ver, a la izquierda, parte de un graffito demótico escrito con tinta roja, y a la derecha un graffito inscrito con un punzón, raspando la superficie de la piedra. En ambos casos disponemos del inicio de la inscripción, que es un texto típico en que se pide que el Ba del difunto viva. Los graffiti están trazados sobre una escena de la tumba en la que podemos ver también distintas fases del proceso de decoración con más detalle. A la derecha vemos una figura de pie sobre un barco. Si nos fijamos en la peluca, el brazo izquierdo de la figura, o su pierna izquierda, veremos que hay unas líneas más tenues situadas un poco desplazadas con respecto a las líneas finales del dibujo. Se trata del primer trazado de la figura, corregido después mediante las líneas rojas de más intensidad. Así pues, vemos que la pierna estaba inicialmente más avanzada, el brazo más cerca del torso, y la peluca dibujada más hacia la derecha. En la parte derecha de la imagen vemos que el barco y la figura situadas en esta parte están ya tallados por completo. Entre los dos barcos vemos una línea que muestra el distinto nivel de la superficie de la piedra, que no ha sido rebajada todavía para crear el altorrelieve en la parte derecha. (Fotografía de Marina Escolano-Poveda)


En √©poca grecorromana, Egipto se convirti√≥ en destino de viajeros, que visitaron las tumbas y dejaron sus nombres inscritos en griego. En √©poca cristiana, los cristianos coptos hicieron de algunas de estas tumbas sus moradas, y tambi√©n escribieron sobre sus paredes, generalmente sus nombres, s√≠mbolos cristianos como el crism√≥n, y muestras de veneraci√≥n religiosa. √Čstos fueron acompa√Īados en ocasiones de la destrucci√≥n de algunas de las im√°genes antiguas (pero esto ser√≠a otra historia, para otro post).

En resumen, una observaci√≥n atenta de los monumentos antiguos puede hacernos viajar en el tiempo, cont√°ndonos una larga historia de cambios sociales, pol√≠ticos y religiosos. Son los peque√Īos detalles, que suelen pasar desapercibidos, los que nos cuentan las historias m√°s interesantes. En un pr√≥ximo art√≠culo seguiremos explorando la historia de los monumentos egipcios, esta vez tras el fin de la civilizaci√≥n egipcia, y os mostrar√© el interior de la mezquita de Abu el-Haggag, construida sobre el Templo de Luxor.


REFERENCIAS:

FAZZINI, R. A., ROMANO, J. F. y CODY, M. E. (1999): Art for Eternity. Masterworks from Ancient Egypt, Brooklyn Museum of Art, Nueva York: Brooklyn Museum of Art & Scala Publishers, p. 126. 

Ficha de los bloques en la web del museo:
https://www.brooklynmuseum.org/opencollection/objects/66608/Relief_Blocks_from_the_Tomb_of_the_Vizier_Nespeqashuty

Saturday, 5 March 2016

¡Embalsamando al toro Apis!

Como bien sabéis los que me seguís a través de mi página en Facebook, estas semanas dispongo de muy poco tiempo, ya que estoy preparando la publicación de varios papiros y óstraca, además de seguir impartiendo mis clases en la universidad y preparando dos ponencias para dos congresos. No obstante, tenía ya ganas de contaros algo con un poco más de detalle de lo que permite la página, a través del blog. Como podéis imaginar, la cosa va de papiros.

Como sab√©is, todos los viernes me re√ļno con mi director de tesis para comentar los avances en mi trabajo, y aprovechamos para leer y comentar un texto dem√≥tico de mi elecci√≥n. Esta semana estoy comenzando a leer un texto que quer√≠a explorar desde hace tiempo (de hecho, compr√© su edici√≥n hace m√°s de un a√Īo), pero para el que no hab√≠a encontrado el momento adecuado, por lo que estas reuniones me han proporcionado la excusa que necesitaba para sacar la lupa y ponerme a examinar las fotos del papiro. Se trata del llamado Ritual de Embalsamamiento del Toro Apis (P. Vindob. 3873), y es un texto fascinante tanto por su contenido como por la forma que presenta. Pero antes os comento muy brevemente un poco sobre el toro Apis en s√≠.

Estatuilla de bronce del toro Apis, hallada en Saqqara (JE 2751)
(Fuente: http://www.globalegyptianmuseum.org/detail.aspx?id=15258)


En Egipto existieron distintos dioses bovinos, entre los que quiz√° el m√°s conocido sea el toro Apis. El culto a dioses bovinos est√° atestiguado desde la prehistoria en el territorio egipcio. La iconograf√≠a del periodo din√°stico temprano asoci√≥ al toro salvaje como manifestaci√≥n del rey. El culto a Apis parece haberse originado de forma muy temprana en la regi√≥n occidental del Delta y haberse incorporado a la ciudad de Menfis muy pronto, donde se convirti√≥ en protector del rey y de la residencia real, asegurando la fertilidad del ganado real. Es importante destacar este aspecto de dios de la fertilidad del toro Apis en relaci√≥n a c√≥mo se ha identificado a este dios en espa√Īol. Seguramente habr√©is visto en algunos libros la menci√≥n al "buey" Apis. Esta designaci√≥n es incorrecta, ya que un buey es un toro castrado. La designaci√≥n viene de traducciones err√≥neas del t√©rmino griego ő≤őŅŌćŌā, que puede traducirse como "toro" o "buey". En este caso, la traducci√≥n correcta es "toro", ya que un buey nunca podr√≠a ser s√≠mbolo de la fertilidad. Desde el Reino Antiguo, encontramos referencias a distintos rituales que implicaban al toro Apis, y en el Reino Nuevo se le identific√≥ como hijo y representante del dios Ptah. No obstante, fue en la √Čpoca Baja cuando el culto al toro Apis cobr√≥ su mayor importancia. Conocemos numerosos datos sobre este culto a trav√©s de autores griegos como Her√≥doto o Diodoro, que nos hablan sobre las caracter√≠sticas que deb√≠a tener el toro que ser√≠a identificado como la manifestaci√≥n de Apis. Cuando el toro mor√≠a, era momificado siguiendo un complejo ritual y enterrado en un enorme sarc√≥fago en las galer√≠as del Serapeum de Saqqara. Este ritual funerario es el tema que nos va a ocupar en el resto de este art√≠culo.

"La procesión del toro Apis" de Frederick Arthur Bridgman (1879) (Podéis leer más
sobre este cuadro en: http://www.sothebys.com/en/auctions/ecatalogue/2013/19th-century-european-art-n09034/lot.66.html)

Volviendo al papiro, el texto est√° escrito por ambas caras en un rollo de papiro, por dos escribas distintos. En el recto (la cara del papiro en el que las fibras superiores est√°n dispuestas de forma horizontal, que suele ser la primera cara sobre la que se escribe en un papiro, aunque no siempre) tenemos 7 columnas de texto, escritas combinando hier√°tico y dem√≥tico por un escriba muy cuidadoso, que delimit√≥ las columnas con l√≠neas rojas y utiliz√≥ r√ļbricas (texto en tinta roja) para destacar secciones del texto. El verso (la cara en la que las fibras superiores est√°n dispuestas de forma vertical), escrito por otro escriba, contiene 4 columnas escritas en su mayor parte en dem√≥tico, con alguna palabra en hier√°tico. El escriba del verso era menos cuidadoso, con una caligraf√≠a m√°s cuya lectura es m√°s complicada, y cometi√≥ bastantes errores. Gracias a la forma de los signos tanto hier√°ticos como dem√≥ticos, el texto puede datarse paleogr√°ficamente en la segunda mitad del s. II a. C.-primera mitad del s. I a. C., es decir, en el periodo ptolemaico tard√≠o.

Uno de los aspectos m√°s interesantes del texto es su car√°cter mixto, combinando partes en hier√°tico con otras en dem√≥tico. No se trata del √ļnico texto de este tipo, otros ejemplos son el papiro de car√°cter astron√≥mico P. Carlsberg I, o los papiros funerarios P. Rhind I y II. Como indica su √ļltimo editor, Vos, autores anteriores que han estudiado el texto consideraron que se trataba de un original dem√≥tico que hab√≠a sido transcrito al hier√°tico y quiz√° parcialmente traducido al neoegipcio. No obstante, seg√ļn Vos, debi√≥ tratarse originalmente de un texto en hier√°tico compuesto durante la XXVI dinast√≠a en neoegipcio, √©poca en que, como he dicho arriba, el culto al toro Apis se volvi√≥ muy popular (adem√°s, los nombres de los reyes Amasis y Apries aparecen en el texto), y momento en el que el dem√≥tico se convirti√≥ en la escritura utilizada para los documentos de diario, quedando el hier√°tico limitado a textos religiosos y cient√≠ficos. As√≠ pues, las secciones escritas en escritura dem√≥tica est√°n en lengua dem√≥tica del periodo ptolemaico, y las partes escritas en hier√°tico est√°n en lengua neoegipcia.

Columnas primera y parte de la segunda del recto de P. Vindob. 3873. La primera columna, a la derecha, ocupa √ļnicamente 9 l√≠neas, escritas en hier√°tico, excepto por unas pocas palabras en dem√≥tico. Pod√©is apreciar en esta imagen c√≥mo el espacio de la columna ha sido delimitado con una serie de l√≠neas (rojas en el original) para marcar los m√°rgenes y cada una de las l√≠neas de forma cuidadosa. El escriba ha dividido las palabras al final de la l√≠nea para tratar de terminar todas las l√≠neas aproximadamente a la misma altura. La segunda columna, a la izquierda, est√° escrita en dem√≥tico excepto por la primera l√≠nea, que est√° en hier√°tico. 
(Fuente: R. L. VOS (1993): The Apis Embalming Ritual. P. Vindob. 3873, Lovaina: Peeters Press).

Columnas 1 y 2a del verso de P. Vindob. 3873. El verso del papiro fue escrito por un escriba distinto al del recto. El texto est√° escrito en dem√≥tico excepto por unas pocas palabras en hier√°tico. La disposici√≥n del texto es mucho menos cuidadosa que en el recto. La divisi√≥n del espacio es irregular, y podemos ver c√≥mo el final de la columna 2a, a la izquierda de la imagen, est√° pr√°cticamente pegado al comienzo de la columna 2b, separadas por s√≥lo unos mil√≠metros en la parte superior, y casi mezcl√°ndose en las l√≠neas inferiores. 
(Fuente: R. L. VOS (1993): The Apis Embalming Ritual. P. Vindob. 3873, Lovaina: Peeters Press).


¿Qu√© partes fueron escritas en hier√°tico, y qu√© partes en dem√≥tico? Curiosamente, las partes escritas en hier√°tico son aquellas dedicadas a la descripci√≥n de rituales religiosos, mientras que los pasajes en dem√≥tico son de car√°cter t√©cnico, describiendo los aspectos concretos del proceso de embalsamamiento. Las partes rituales reflejan partes del ritual de la resurrecci√≥n de Osiris, que aparecen tambi√©n en otros textos de car√°cter funerario, por lo que sus contenidos no fueron alterados ni adaptados. La parte t√©cnica, no obstante, fue modificada con el paso del tiempo, y adaptada al lenguaje de cada periodo, siendo traducida y escrita en dem√≥tico con el paso del tiempo, ya que era m√°s pr√°ctico y preciso que este tipo de aspectos t√©cnicos estuviesen escritos de forma absolutamente comprensible en la √©poca. Podemos comparar esto con el uso del lat√≠n y las lenguas romances en algunos documentos legales de la transici√≥n entre la Edad Media y la Edad Moderna, en que las f√≥rmulas legales estandarizadas se escrib√≠an en lat√≠n seg√ļn la tradici√≥n legal procedente del Derecho Romano, mientras que las descripciones de bienes muebles e inmuebles se hac√≠a en la lengua romance correspondiente, ya que se utilizaba la terminolog√≠a de la √©poca.

¿Qu√© nos cuenta el texto? Este texto se encuadra dentro de una tradici√≥n de textos de embalsamamiento, y en su compilaci√≥n se debieron utilizar varias fuentes, ya que en ocasiones el texto ofrece un dato, seguido de la expresi√≥n kj Dd, es decir, "otra versi√≥n", seguido de un dato diferente para ese punto en particular. El texto puede ser considerado como un manual para el embalsamamiento del toro Apis, incluyendo tanto los aspectos t√©cnicos como rituales del mismo. El toro Apis viv√≠a en unos establos localizados en Menfis, al sur del gran templo del dios Ptah. A su muerte, los sacerdotes se encargaban de transportar su cuerpo hacia la llamada "Casa de Purificaci√≥n" (Hw.t-qbH), en la que se lavaba el cuerpo con agua. El papiro no ofrece detalles sobre esta parte del proceso, pero lo conocemos por los textos sobre el Ritual de Embalsamamiento humano (si os interesa este texto, pod√©is leer una traducci√≥n al ingl√©s del mismo en M. SMITH (2009): Traversing Eternity. Texts for the Afterlife from Ptolemaic and Roman Egypt (Oxford: Oxford University Press), pp. 215-244). Tras probablemente cuatro d√≠as en la "Casa de Purificaci√≥n", el cuerpo era trasladado a la "Casa de Embalsamamiento" (wab.t), en la que permanecer√≠a hasta el sexag√©simo octavo d√≠a tras su muerte, para ser momificado (recordad que el proceso de momificaci√≥n, tanto del Apis como humano, duraba tradicionalmente 70 d√≠as). En el texto se mencionan dos de las salas de este edificio. La primera es la "Sala de Disecci√≥n", en la que el cuerpo se colocaba sobre una gran mesa de embalsamamiento de alabastro en la que se le retiraban los distintos √≥rganos. En esta sala, seg√ļn el papiro, parece que se retiraba la sangre del cuero del toro a trav√©s de un corte en el cuello. Despu√©s se quitaban los globos oculares, se momificaban los orificios, y se sustitu√≠an por ojos artificiales hechos de lino. No existen indicaciones sobre si el cerebro era retirado. A continuaci√≥n, se retiraban los intestinos a trav√©s, seg√ļn el papiro de un corte en el lado izquierdo  del abdomen, como en el caso de los cuerpos humanos. A trav√©s de este orificio se retiraban todos los √≥rganos excepto el coraz√≥n. Para evitar que la cavidad vac√≠a hiciese que el cuerpo se hundiese, un embalsamador especializado, llamado en el texto "el sacerdote lector que est√° a cargo de la cavidad", se encargaba de purificar con resina el interior. Era en este momento en el que se sacaba el coraz√≥n, se purificaba, y se volv√≠a a introducir en el cuerpo. La cavidad entonces se rellenaba con bolsas rellenas de natr√≥n y serr√≠n, que ayudar√≠an a desecar el cuerpo. Lamentablemente, el texto no nos dice nada m√°s sobre la siguiente fase, pero por paralelos con los textos de embalsamamiento humanos, sabemos que el cuerpo ser√≠a cubierto durante unos cuarenta d√≠as por grandes cantidades de natr√≥n para terminar su desecaci√≥n. El cuerpo pasaba entonces a la siguiente sala, donde se proceder√≠a a su envoltura. El texto nos dice que en ella hab√≠a un banco de arena (la arena siempre tiene connotaciones de pureza) cubierto con una esterilla de papiro, sobre el que se colocaba el cuerpo para ser vendado. Este proceso llevaba unos 16 d√≠as, y durante el mismo se vendaban las distintas partes del cuerpo, que se detallan en el texto: cavidad oral, ojos, miembros, e incluso el ano del animal. El animal finalmente quedar√≠a colocado en la postura del chacal recostado, como podemos ver en las momias de Apis que han llegado hasta nosotros.


Dibujo de una momia de toro
(Fuente: http://etc.usf.edu/clipart/14800/14869/apis_14869.htm)

Momia de toro (http://media3.washingtonpost.com/wp-srv/photo/
gallery/100903/GAL-10Sep03-5619/media/PHO-10Sep03-249266.jpg

Como ejemplo de algunos de los procedimientos que explica el papiro, puedo mencionaros que por ejemplo, en el vendado de la cavidad oral se menciona la aplicaci√≥n de distintas resinas, mirra, cera, as√≠ como una operaci√≥n en la que se retiraban dos dientes de la mand√≠bula inferior y se sustitu√≠an por otros artificiales. Vos interpreta esto como una recreaci√≥n de la ca√≠da de los dos primeros dientes, como s√≠mbolo de rejuvenecimiento. El texto tambi√©n menciona c√≥mo las cavidades oculares eran rellenadas con bolas de lino cubiertas por 16 capas de lino, que recreaban la forma de los ojos reales del toro. En cuanto a la momificaci√≥n de los miembros, el texto nos dice que las pezu√Īas eran sustituidas por otras pezu√Īas artificiales, quiz√° de oro, que recuerdan a las ondas para los dedos en las momias reales. 

A continuaci√≥n el toro ya envuelto era llevado fuera de la "Casa de Embalsamamiento" por un sacerdote, y se dispon√≠a el proceso de introducirlo en su ata√ļd, que es descrito en el texto. La momia era amarrada a una tabla con vendajes y descendida al interior del ata√ļd. En el sexag√©simo noveno d√≠a del proceso de embalsamamiento el ata√ļd era llevado desde la "Casa de Embalsamamiento" hasta un altar que era colocado en un barco, para proceder a celebrar los ritos de la resurrecci√≥n de Osiris. Ten√≠a lugar una procesi√≥n que llevaba al Apis al Lago de los Reyes (el Lago Abusir). El cruce del lago, realizado por los sacerdotes sobre una barca de papiro, simbolizaba la lucha inicial entre Osiris y Seth y entre Ra y la serpiente Apofis, y durante el mismo se le√≠an nueve libros sagrados que reflejaban la lucha y subsecuente victoria/resurrecci√≥n. Acto seguido se llevaba al Apis a la "Tienda de Purificaci√≥n" construida a la orilla del lago durante el primer d√≠a del proceso de embalsamamiento, donde se realizaba el ritual de la Apertura de la Boca. A continuaci√≥n el Apis regresaba a la "Casa de Embalsamamiento", cuya entrada simbolizaba el horizonte a trav√©s del que el sol renace, con el que el Apis tambi√©n renac√≠a. En el septuag√©simo d√≠a se celebraba el funeral del Apis, sobre el que el papiro no nos ofrece datos, pero que conocemos a trav√©s de las estelas de los toros Apis en el Serapeum. Ten√≠a lugar una procesi√≥n con gran pompa en la que se llevaba el ata√ļd hasta la cripta del Serapeum. 

Sarc√≥fago de toro Apis en la cripta del Serapeum, en Saqqara (Fuente: http://members.bib-arch.org/bswb_graphics/BSAO/08/04/BSAO080403200.jpg)


LEYENDO PAPIROS...  

Ya sab√©is que adem√°s de contaros cosas sobre el contenido de los textos, me gusta ense√Īaros c√≥mo se trabaja con ellos. En este caso, para traducir un texto de estas caracter√≠sticas, es necesario contar con una serie de herramientas. En la foto inferior pod√©is ver mi escritorio mientras trabajaba en la lectura del texto:     



En el centro pod√©is ver una reproducci√≥n fotogr√°fica del papiro, que examino con una lupa. En la peque√Īa cuartilla es donde anoto mi transliteraci√≥n del texto y las notas sobre la gram√°tica y el vocabulario. En nuestras reuniones leemos siempre directamente del texto original, as√≠ que estas notas sirven para tener a mano las referencias para distintos t√©rminos en diccionarios y otra bibliograf√≠a. A la izquierda, en la parte superior, pod√©is ver el tercer tomo de la Hieratische Pal√§ographie de M√∂ller, correspondiente al hier√°tico de √©poca tard√≠a. Bajo este tomo, la edici√≥n del texto de Vos, con su comentario, √≠ndices, etc. En el ordenador tengo un pdf del diccionario dem√≥tico de Erichsen. A la derecha pod√©is ver el librito de textos jerogl√≠ficos ptolemaicos de Christian Leitz, que contiene una lista de signos de √©poca ptolemaica con sus valores muy √ļtil. Para una lista m√°s detallada, consulto el primer tomo de la Einf√ľhrung ins Ptolem√§ische de Dieter Kurth. La ortograf√≠a de los t√©rminos en hier√°tico en este texto corresponde a las innovaciones en la escritura tanto jerogl√≠fica como hier√°tica de √©poca ptolemaica. En la parte inferior derecha tengo el diccionario de ptolemaico de Penelope Wilson.    

REFERENCIAS:  

VOS, R. L. (1993): The Apis Embalming Ritual. P. Vindob. 3873, Lovaina: Peeters Press).

Wednesday, 3 February 2016

Rastreando el Libro de los Muertos

Hoy estoy dedicando la ma√Īana a seguir con mi investigaci√≥n papirol√≥gica, y aprovecho para dejaros una peque√Īa nota sobre el trabajo que estoy haciendo, e informaci√≥n que os pueda resultar √ļtil en vuestras propias investigaciones y, por qu√© no, simplemente para disfrutar de verdaderas obras de arte del Egipto antiguo. Me explico: esta ma√Īana estoy tratando de encontrar m√°s fragmentos de un papiro del Libro de los Muertos que estoy estudiando, con el objetivo de aclarar su historia moderna, desde el presente hasta su descubrimiento. Muchas veces, cuando trabajamos con papiros conservados en museos, conocer su origen en Egipto es una tarea muy complicada, ya que en la mayor√≠a de los casos salieron del pa√≠s en el s. XIX a trav√©s de marchantes de antig√ľedades, que ten√≠an sus propias formas de obtenci√≥n de las piezas, y que generalmente nunca revelaban. Pod√©is ver un ejemplo en el siguiente documental sobre el papiro del Libro de los Muertos de Ani: 


En muchos casos, como aparece el documental, los rollos de papiro, incluso aqu√©llos que fueron hallados completos, fueron cortados para ser vendidos a distintos compradores y, de ese modo, obtener m√°s dinero. As√≠ pues, el investigador moderno ha de rastrear fragmentos en distintos museos, lo que hace que la investigaci√≥n egiptol√≥gica implique tener que viajar a distintos pa√≠ses para ver distintas colecciones. Como sab√©is por art√≠culos anteriores en este blog (Entre Papiros y Museos), el pasado verano mis investigaciones papirol√≥gicas me llevaron hasta Berl√≠n, ya que necesitaba trabajar directamente con varios papiros de la colecci√≥n de los museos de esta ciudad. 

No obstante, y afortunadamente, hoy en d√≠a podemos acceder a las colecciones papirol√≥gicas de muchos museos c√≥modamente desde nuestro escritorio o desde el sof√° de nuestra casa. Esto ahorra mucho tiempo (y dinero), y permite preparar por anticipado las visitas en persona a las colecciones, pudiendo ver si las colecciones contienen los textos que queremos estudiar, sin necesidad de desplazarnos a ellas o contactar a los conservadores de las mismas. En el caso del Libro de los Muertos quiero presentaros una base de datos virtual, llamada Das alt√§gyptische Totenbuch, a trav√©s de la cual pod√©is acceder a los papiros del Libro de los Muertos de colecciones de todo el mundo, con fichas que incluyen datos sobre los papiros, las publicaciones de los mismos, as√≠ como, en algunos casos, im√°genes de los manuscritos. Aqu√≠ ten√©is la direcci√≥n: http://totenbuch.awk.nrw.de. Para ver las im√°genes ten√©is que registraros en la base de datos, algo que se puede hacer de forma gratuita. 


Me retiro a seguir con mis pesquisas, ¡que disfrut√©is de estos paseos papirol√≥gicos virtuales! 

Monday, 1 February 2016

Textos curiosos: ¿manos de elefantes?

Como os he comentado, este semestre estoy impartiendo dos asignaturas en la Johns Hopkins University, la segunda parte de la clase de lengua egipcia media que comenc√© el semestre anterior, en la que terminaremos de ver la gram√°tica de James Allen, y traduciremos varios textos egipcios; y una clase de literatura egipcia antigua centrada en el estudio de la literatura dem√≥tica, probablemente la menos conocida no solo entre el gran p√ļblico, sino tambi√©n entre los egipt√≥logos no especialistas en dem√≥tico. Para impartir estas clases, cada semana preparo distintos materiales, como res√ļmenes y tablas gramaticales, actividades, etc. Durante la preparaci√≥n de los materiales para esta semana en la clase de lengua, en la que veremos una forma verbal conocida como estativo, encontr√© una frase curiosa que quiero compartir con vosotros:

SETHE, K., Urkunden der 18. Dynastie (Leipzig: J. C. Hinrichs'sche Buchhandlung, 1907), vol. 3, IV 894.1.


Esta frase forma parte de la autobiografía de un oficial de época de Tutmosis III, llamado Amenemheb. Para quienes estáis interesados en lengua egipcia, la transliteración y traducción de la frase es la siguiente:

jnk Sad dr.t=f jw=f anx(.w) m-bAH Hm=f

"Yo fui aquél que cortó su mano, mientras él estaba vivo en presencia de su Encarnación"

A continuación os explico el análisis de la frase (quienes no estéis interesados en gramática egipcia, podéis pasar al siguiente párrafo): La frase está compuesta por dos partes. La primera es una oración nominal de estructura AB, en la que A es un pronombre independiente de primera persona singular (jnk "yo"), y B está compuesta por un participio perfectivo activo (Sad "aquél que cortó") seguido de un objeto directo con un pronombre sufijo posesivo de tercera persona masculina singular (dr.t=f "su mano"). La segunda parte es una oración subordinada adverbial, introducida por una construcción sujeto-estativo con sujeto pronominal introducido por la partícula jw, y el estativo del verbo anx (anx(.w) "él estaba vivo"). La frase termina con un complemento circunstancial introducido por la preposición compuesta m-bAH "en presencia de" seguida del sustantivo con pronombre sufijo posesivo de tercera persona masculina singular (Hm=f "su Encarnación").

El texto en el que se encuentra la frase, como he indicado arriba, es la autobiograf√≠a del oficial Amenemheb. Amenemheb acompa√Ī√≥ a Tutmosis III en sus campa√Īas en Oriente Pr√≥ximo, cuyo relato conocemos a trav√©s de estelas de este monarca. En las estelas halladas en Armant y Gebel Barkal Tutmosis se vanagloria de haber matado 120 elefantes. Estos elefantes ser√≠an elefantes sirios, una variedad del elefante indio (Elephas maximus). Esta caza, al parecer, no fue siempre una haza√Īa sencilla, y la vida del rey estuvo en peligro al menos en una ocasi√≥n, si nos fiamos de lo que nos cuenta Amenemheb en su autobiograf√≠a. En la frase que nos ocupa, Amenemheb nos dice que cort√≥ dr.t=f "su mano". La palabra dr.t en este caso hace referencia a la trompa del elefante, que este animal utiliza del mismo modo que los humanos utilizamos las manos. 

El elefante, tanto el africano como el asiático, no era desconocido para los egipcios antiguos. La isla de Elefantina en egipcio antiguo es llamada Abw, que es el término utilizado para designar a estos animales, así como al marfil procedente de ellos. Aquí tenéis las entradas para estas palabras en el Wörterbuch:

(Wb 1, 7.15-20)

En √©poca prehist√≥rica hab√≠a elefantes africanos en territorio egipcio, y los vemos representados en paletas cosm√©ticas, cer√°mica, pinturas rupestres, etc. adem√°s de estar atestiguados sus huesos en distintos yacimientos, como en Hierak√≥mpolis, donde aparecen en un contexto ritual. Con el cambio clim√°tico que llev√≥ a una mayor aridez del clima, los elefantes migraron hacia el sur. Egipto entr√≥ en contacto con el elefante sirio en el Reino Nuevo (Tutmosis I ya menciona campa√Īas de caza como las indicadas anteriormente). Los elefantas formaron parte de los tributos venidos del Pr√≥ximo Oriente, como podemos ver en las representaciones de la tumba de Rekhmire. M√°s tarde, tras las campa√Īas de Alejandro Magno, se incorporaron a los ej√©rcitos helen√≠sticos los elefantes indios, entrenados para participar en la guerra (los tanques de la √©poca). Ptolomeo II comenz√≥ a entrenar elefantas africanos para participar en la guerra, captur√°ndolos en el territorio de Meroe y en la costa del Mar Rojo. No obstante, estos elefantes fueron menos efectivos que los indios, y la pr√°ctica fue abandonada en reinado de Ptolomeo V.

Dibujo de Nina de Garis Davies del elefante de la tumba de Rekhmire (Fuente: Metropolitan Museum of Art http://www.metmuseum.org/collection/the-collection-online/search/544615)

Referencia:

ST√ĖRK, L., "Elephants" en D. REDFORD (ed.), The Oxford Encyclopedia of Ancient Egypt (Oxford: Oxford University Press, 2001), vol. 1, p. 467.