Friday, 27 July 2018

ECLIPSES DE LUNA ūüĆô

Hoy traigo un fragmento de papiro para ense√Īaros como se dec√≠a eclipse y disco lunar en dem√≥tico. Se trata del llamado Papiro de Presagios de Viena, que data del s. II d. C., aunque seg√ļn su editor, Richard Parker, el texto debi√≥ componerse originalmente antes del s. III a. C. en Egipto, utilizando modelos babilonios anteriores al s. IV a. C., probablemente del s. VI a. C. Esto se debe a que el texto no contiene referencias al zodiaco, que aparece por prometa vez en Babilonia en el s. IV a. C., y fue introducido despu√©s en Egipto. Un elemento que demuestra que el papiro utiliza modelos babilonios es que en su segunda columna contiene una tabla en la que presenta una concordancia entre los meses babilonios y los egipcios, empezando por Nisan, el primer mes del calendario babilonio. 



Vayamos al fragmento que os traigo, que corresponde a las líneas 24 a 31 de la columna tercera. Siempre que veáis un papiro demótico con márgenes marcados con líneas, podéis datarlo en la época romana, ya que esta práctica no se hacía anteriormente. Observemos el texto. Os he marcado una serie de palabras, cuya lectura (siempre de derecha a izquierda) es:

- En verde: jr AbA, que significa "eclipsar, hacer eclipse". 
- En rojo: jtm, "disco", palabra que procede del egipcio antiguo jtn, de donde viene el nombre del dios At√≥n como disco solar. 
- En azul: jaH, "luna". Así pues, con el término anterior leemos "el disco de la luna".
- En amarillo: smd.t "d√≠a 15 del mes lunar", que correspond√≠a con la luna llena. Como sab√©is, los eclipses lunares s√≥lo se producen con luna llena. 

El texto se encuentra en un estado muy fragmentario, pero lo que podemos leer a partir de todos los fragmentos conservados muestra que se trata de explicaciones sobre los eclipses lunares y solares y sus presagios seg√ļn el mes y la hora en que se producen. Lo interesante es que, adem√°s de Egipto, otros pa√≠ses son mencionados como afectados por estos presagios, como Siria o Creta. El conocimiento cient√≠fico en la Antig√ľedad no era algo est√°tico, sino un flujo de ideas que circulaban entre regiones, siendo traducido y ampliado en distintas lenguas, y en distintos contextos. 

BIBLIOGRAF√ćA: la edici√≥n del texto la ten√©is en R. Parker (1959): A Vienna Demotic Papyrus on Eclipse- and Lunar Omina, Providence: Brown University Press.

Wednesday, 11 July 2018

Gu√≠a para estudiar Egiptolog√≠a ūüďúūüĒć




La Egiptolog√≠a es una disciplina que goza en todo el mundo de un gran inter√©s por parte del p√ļblico en general. Las publicaciones divulgativas sobre la historia del pa√≠s del Nilo desaparecen r√°pidamente de las estanter√≠as de quioscos y librer√≠as, los documentales son consumidos con avidez, y las salas de conferencias se llenan de personas amantes de esta cultura, con ganas de aprender m√°s sobre ella. No obstante, en el caso de Espa√Īa el inter√©s general por la Egiptolog√≠a no ha ido acompa√Īado, por distintos motivos hist√≥ricos, de un desarrollo de la disciplina a nivel acad√©mico equivalente al existente en otros pa√≠ses. Por ello, pese a que el acceso a publicaciones egiptol√≥gicas y otros materiales de car√°cter m√°s o menos divulgativo se ha hecho cada vez m√°s sencillo gracias, sobre todo, a Internet, el estudiante que se plantea la Egiptolog√≠a como algo m√°s que una afici√≥n se suele ver sumergido en un mar de dudas sobre el camino a seguir para conseguir su objetivo. Las siguientes l√≠neas pretenden aportar un poco de luz sobre las opciones disponibles hoy en d√≠a para el aspirante a egipt√≥logo profesional, y se fundamentan totalmente en mi experiencia personal en los a√Īos que llevo dedicada a esta disciplina. Son por tanto subjetivas, y otros podr√°n aportar perspectivas distintas.

1. REQUISITOS PARA SER EGIPT√ďLOGO

Como en cualquier disciplina, ya sea cient√≠fica o human√≠stica, existen una serie de conocimientos y habilidades necesarios para el correcto desempe√Īo de la misma. En el caso de la Egiptolog√≠a, una orientaci√≥n sobre cu√°les son estos requisitos nos la dan, por ejemplo, los planes de estudios de los programas de doctorado en Egiptolog√≠a que se ofrecen en distintas universidades a nivel mundial. Como se ver√° m√°s adelante (punto 3), antes de acceder al status de estudiante de doctorado en Egiptolog√≠a, las universidades que ofrecen programas de postgrado (“graduate studies” en ingl√©s) en Egiptolog√≠a requieren que sus alumnos aprueben una serie de ex√°menes que demuestran que cuentan con los conocimientos necesarios en distintas √°reas de la disciplina para afrontar y completar con √©xito una investigaci√≥n, como es la elaboraci√≥n y redacci√≥n de una tesis doctoral. Estos requisitos se dividen generalmente en tres √°reas.

1.1 Lenguas modernas

La Egiptolog√≠a, debido a su evoluci√≥n hist√≥rica como disciplina acad√©mica, tiene como lenguas oficiales para sus publicaciones cient√≠ficas el ingl√©s, el franc√©s y el alem√°n. El conocimiento de estas lenguas, a un nivel avanzado en el caso de al menos una de ellas, y a nivel de lectura por lo menos en el caso de las otras dos, es necesario para poder acceder a la bibliograf√≠a egiptol√≥gica de todos los periodos. A diferencia de lo que ocurre en disciplinas cient√≠ficas como puedan ser las matem√°ticas o la medicina, en Egiptolog√≠a las publicaciones de hace dos siglos siguen siendo en muchos casos totalmente vigentes, y necesarias para cualquier investigaci√≥n, y generalmente no existe ninguna posibilidad de que est√©n traducidas a otras lenguas. En el caso de las publicaciones especializadas modernas ocurre algo similar, ya que las tiradas suelen ser cortas, y por tanto no compensa a las editoriales realizar traducciones. Un ejemplo de esto son los principales diccionarios de lengua egipcia, como el W√∂rterbuch der √§gyptische Sprache, en seis vol√ļmenes, que a√ļn hoy es el diccionario m√°s completo existente para esta lengua, y que est√° escrito en alem√°n. 

Algunas √°reas dentro de la Egiptolog√≠a cuentan con bibliograf√≠a escrita en una lengua en particular, debido a que existe una tradici√≥n de investigadores de determinadas regiones o universidades dedicados a su estudio en particular. As√≠ pues, la filolog√≠a o la religi√≥n egipcia cuentan con un gran porcentaje de bibliograf√≠a en alem√°n, mientras que las inscripciones ptolemaicas han sido publicadas tradicionalmente por egipt√≥logos franceses, aunque en los √ļltimos a√Īos se est√°n a√Īadiendo numerosas publicaciones fundamentales en esta √°rea en lengua alemana. Algunas otras lenguas, por contacto con otras disciplinas, son tambi√©n utilizadas en la publicaci√≥n de determinados trabajos. Por ejemplo, los estudios de textos dem√≥ticos procedentes de excavaciones arqueol√≥gicas italianas han sido publicados en italiano, algo que no deber√≠a sorprendernos debido al contacto de los estudios dem√≥ticos con la papirolog√≠a griega, donde el italiano es una de las lenguas cient√≠ficas.

En resumen, el aspirante a egiptólogo ha de ser consciente de que tarde o temprano deberá enfrentarse al aprendizaje de estas lenguas, por lo que es recomendable iniciarlo lo más pronto posible. En el caso de algunos programas de doctorado, el conocimiento de estas lenguas es evaluado mediante exámenes, y no se permite acceder a la fase de redacción de la tesis doctoral hasta que estos exámenes han sido realizados con éxito.

1.2 Lenguas antiguas

Afortunadamente para los estudiosos del Egipto antiguo, esta civilización nos ha legado un volumen inmenso de textos que nos permiten acceder al conocimiento de muchos aspectos de su historia, cultura, sociedad, etc. Estos textos están escritos en diversas lenguas, y en diferentes escrituras, que el egiptólogo ha de conocer. Debido precisamente al carácter ubicuo de los textos en la cultura egipcia, la formación de los egiptólogos tiene una importante base filológica. Así pues, todo egiptólogo, esté o no especializado en lengua egipcia, ha de estudiar todos los estadios por los que pasó la lengua egipcia en su evolución histórica (egipcio antiguo, egipcio medio, neoegipcio, demótico y copto). La lengua egipcia fue escrita en cuatro escrituras diferentes, la jeroglífica, la hierática, la demótica, y la copta, que es el alfabeto griego más la incorporación de una serie de signos procedentes del demótico para designar sonidos inexistentes en la lengua griega. El egiptólogo ha de conocer también estas escrituras para poder leer los textos en su formato original.

Adem√°s del egipcio antiguo, el aprendizaje de otras lenguas antiguas es recomendable, y en algunos casos fundamental, en funci√≥n de cu√°l sea el √°mbito de especializaci√≥n por el que se opte. En el caso del estudio del Egipto del Reino Nuevo, es interesante el conocimiento del acadio, ya que permite acceder a toda la documentaci√≥n diplom√°tica de la √©poca, escrita en esta lengua. En el caso del estudio del primer milenio a. C., y especialmente de la Baja √Čpoca, el estudio del arameo es tambi√©n interesante, ya que √©sta fue durante ese periodo la lengua de la administraci√≥n del Egipto dominado por los persas. Para el estudio del Egipto grecorromano, el conocimiento de griego es fundamental, ya que √©sta ser√° la lengua de la administraci√≥n, al estar integrado Egipto en el contexto helen√≠stico. Con la conquista romana, Egipto seguir√° manteniendo el griego como lengua administrativa, y el lat√≠n aparece en el registro papirol√≥gico de forma marginal.

1.3 Disciplinas dentro de la Egiptología

Adem√°s de la dedicaci√≥n al estudio de la lengua egipcia y otras lenguas antiguas, el egipt√≥logo ha de formarse en otros aspectos de la disciplina, como son el arte, la historia, o la arqueolog√≠a del Egipto antiguo. Es innegable que las disciplinas que se encuadran dentro del estudio de cualquier civilizaci√≥n antigua son innumerables, y que un √ļnico investigador no puede formarse en todas ellas. No obstante, es necesario que el aspirante a egipt√≥logo tenga por lo menos un conocimiento de base de estas disciplinas, que en muchos casos se entrelazan en la investigaci√≥n, aportando datos complementarios. Adem√°s de esta formaci√≥n de base, el egipt√≥logo se especializa en un aspecto concreto, como puede ser el estudio hist√≥rico del Egipto de un periodo determinado, el an√°lisis del arte de una √©poca en concreto, o una de las fases de la lengua y escrituras egipcias. La especialidad en estas disciplinas dentro de la Egiptolog√≠a implica, adem√°s, la adquisici√≥n de conocimientos superiores en disciplinas como la Historia del Arte, la Historia, o la Arqueolog√≠a (muchos egipt√≥logos realizan estos estudios a nivel de grado, y despu√©s se especializan en Egiptolog√≠a a nivel de postgrado).

Además del estudio del Egipto antiguo, el aspirante a egiptólogo deberá conocer la historia del Próximo Oriente antiguo y del Mediterráneo, ya que se trata de áreas en continuo contacto, y con continuas influencias. Muchos programas de estudios en Egiptología ofrecen asignaturas de historia del Próximo Oriente, así como de las lenguas de estas regiones.

2. POSIBILIDADES EN ESPA√ĎA PARA ESTUDIAR EGIPTOLOG√ćA

Una vez enumeradas de forma breve las √°reas de estudio dentro de la Egiptolog√≠a, surge la pregunta de c√≥mo y d√≥nde puede un aspirante a egipt√≥logo formarse en todos estos campos. Tradicionalmente, como se ha apuntado arriba, Espa√Īa no ha sido uno de los pa√≠ses de desarrollo de la Egiptolog√≠a como disciplina acad√©mica. No obstante, en los √ļltimos a√Īos las posibilidades de formaci√≥n en nuestro pa√≠s se han multiplicado, tanto en cantidad como en calidad, y es posible realizar estudios a distintos niveles. Al margen de los innumerables cursos y eventos dirigidos al p√ļblico en general que tienen lugar en muchas ciudades, disponemos hoy en d√≠a de posibilidades a nivel universitario.

En primer lugar cabe destacar que la carrera de Egiptolog√≠a a nivel de grado no existe en Espa√Īa. Esto, que podr√≠a parecer un gran inconveniente, no lo es tanto si se mira con perspectiva. En muchos pa√≠ses, como por ejemplo en Estados Unidos, los estudiantes realizan estudios de grado en una disciplina relacionada, y efect√ļan la transici√≥n a la Egiptolog√≠a a nivel de postgrado. As√≠ pues, los programas de postgrado en estos lugares est√°n dise√Īados a modo de “segunda carrera” o m√°ster intensivo, donde se proporciona toda la formaci√≥n necesaria para ser egipt√≥logo. Volviendo a Espa√Īa, los estudios de grado m√°s recomendables para despu√©s continuar con estudios de Egiptolog√≠a son los de Historia o Arqueolog√≠a, en funci√≥n de cu√°les sean los intereses del aspirante a egipt√≥logo, pero tambi√©n son interesantes los de Filolog√≠a Cl√°sica, o incluso disciplinas cient√≠ficas, ya que muchos investigadores se especializan en el estudio de elementos como los restos humanos o animales. 

Durante el desarrollo de sus estudios de grado, el aspirante a egiptólogo dispone hoy en día de acceso en muchas universidades y centros académicos a cursos de lengua egipcia u otras lenguas antiguas, así como seminarios especializados en Egipto y en la historia del Próximo Oriente antiguo. Es interesante que el estudiante se forme en estos ámbitos (y en lenguas modernas, como se ha indicado arriba), durante el estudio del grado, ya que podrá conocer con más exactitud qué áreas de especialización le interesan más, y podrá acceder con mayor facilidad a los estudios a nivel de postgrado. Esto se debe a que, por una parte, muchos programas de postgrado en Egiptología presentan requisitos de acceso como son el conocimiento del egipcio medio, y por otra, estos programas tienden a ser muy competitivos en cuanto al acceso a las plazas, por lo que cuanto mejor sea la formación de base del estudiante, más posibilidades tendrá de ser admitido en el programa.

A nivel de postgrado, existe hoy en d√≠a en Espa√Īa el M√°ster y Programa de Doctorado en Egiptolog√≠a ofrecido por la Universidad Aut√≥noma de Barcelona, que ha dado lugar ya a varias promociones de investigadores que han realizado y est√°n realizando sus tesis doctorales, y que en muchos casos se han incorporado a proyectos de investigaci√≥n nacionales e internacionales. Otras universidades dispones de m√°sters propios en Egiptolog√≠a. Esto significa que son t√≠tulos de m√°ster que no dan acceso a doctorado, algo a tener muy en cuenta, ya que para dedicarse a la Egiptolog√≠a de forma profesional uno ha de tener el doctorado. 

3. ESTUDIOS EN EL EXTRANJERO
 
Como dec√≠amos antes, Espa√Īa se ha incorporado a la Egiptolog√≠a acad√©mica con posterioridad a otros pa√≠ses, y por ello, en nuestro pa√≠s, esta disciplina es todav√≠a joven. Pese a los muchos y excelentes avances llevados a cabo en los √ļltimos a√Īos, la especializaci√≥n en algunas √°reas de la Egiptolog√≠a no es todav√≠a posible en Espa√Īa por falta de especialistas y de bibliotecas que dispongan de suficientes fondos. En otros casos, un determinado estudiante puede querer formarse bajo la tutela de un profesor en particular, debido a su especialidad. As√≠ pues, los estudios en el extranjero siguen siendo un camino importante, y a veces imprescindible, en la formaci√≥n del aspirante a egipt√≥logo. Dar el “salto” fuera del pa√≠s es una opci√≥n complicada, ya que implica muchos sacrificios a distintos niveles, pero no se trata de algo √ļnico de la Egiptolog√≠a, sino de una transici√≥n necesaria en gran parte de disciplinas acad√©micas y cient√≠ficas. Para ayudar en este salto existen toda una serie de becas destinadas a ayudar en la financiaci√≥n y organizaci√≥n administrativa de la documentaci√≥n necesaria para realizar este tipo de estudios. Adem√°s, muchas universidades (actualmente todas las que ofrecen programas de doctorado en Egiptolog√≠a en Estados Unidos) ofrecen financiaci√≥n a todos los estudiante a los que admiten en sus programas (esto tiene el contrapunto de que las admisiones se suelen limitar a uno o dos estudiantes por a√Īo, ya que adem√°s han de mantenerse clases reducidas para poder proporcionar una ense√Īanza de calidad).

A la hora de decidir dónde realizar los estudios de postgrado, uno ha de plantearse una serie de cuestiones:

  • En primer lugar, la lengua en la que se realicen estos estudios, en la que el estudiante deber√° tener un nivel similar al biling√ľe, ya que deber√° atender y participar en clases, redactar trabajos, hacer ex√°menes, participar en congresos, y redactar finalmente su tesis doctoral, en esa lengua. El conocimiento del idioma se certifica mediante la realizaci√≥n de un examen reglado, que generalmente viene especificado en los requisitos de acceso de cada universidad. 
  • En segundo lugar, los requisitos de entrada para el programa (en Estados Unidos es necesario hacer un examen de acceso a los estudios de doctorado, el GRE, que se debe realizar con antelaci√≥n al env√≠o de las solicitudes de admisi√≥n a las universidades). Hay pa√≠ses en los que los estudios de Egiptolog√≠a se inician normalmente a nivel de grado, por lo que para hacer un postgrado es necesario tener la titulaci√≥n de grado en Egiptolog√≠a, puesto que los conocimientos impartidos en √©l no se vuelven a impartir en el postgrado. En este caso, se puede considerar la realizaci√≥n del grado, y despu√©s del postgrado, aunque esto puede conllevar un mayor periodo de tiempo. 
  • En tercer lugar, seg√ļn la especialidad que uno quiera realizar, elegir√° una universidad u otra, dependiendo del contenido de los programas ofrecidos, as√≠ como de los profesores que impartan las clases. Por ello, es interesante que el estudiante se haya familiarizado con las distintas √°reas de la Egiptolog√≠a, as√≠ como con los nombres de los investigadores dedicados a ellas, y en qu√© consiste su trabajo. 

Con respecto al car√°cter de estos programas de doctorado, en Estados Unidos, por ejemplo, suelen tener una duraci√≥n de cinco a√Īos, con posibilidad de extensi√≥n. Pese a que cada universidad tiene su sistema, generalmente durante los tres primeros a√Īos se reciben clases intensivas de todas las fases de la lengua egipcia y todas sus escrituras, as√≠ como de otras lenguas, historia de Egipto, arte, arqueolog√≠a, historia del Pr√≥ximo Oriente, y otros aspectos de la cultura egipcia. Tras completar las clases, el estudiante ha de realizar ex√°menes de todas estas √°reas, incluidas todas las fases de la lengua egipcia, para acceder al nivel de redacci√≥n de la tesis doctoral, en el que realiza su propuesta de tesis y se dedica durante el resto del tiempo que le queda a completarla. Muchas universidades no ofrecen la posibilidad de realizar √ļnicamente un m√°ster, sino que los programas de postgrado en Egiptolog√≠a van orientados al doctorado.

En pa√≠ses europeos el marco de ense√Īanza en Egiptolog√≠a est√° siendo poco a poco adaptado al plan general que se ha implantado tambi√©n en Espa√Īa, con su sistema de grado, m√°ster y doctorado. As√≠ pues, muchas universidades ofrecen m√°sters en Egiptolog√≠a, o en aspectos concretos de la Egiptolog√≠a, as√≠ como programas de doctorado.

Dada mi experiencia personal, limito la información principal a Estados Unidos, que es el ámbito que de momento mejor conozco, pero dejo abierta la puerta a sugerencias por parte de egiptólogos que se hayan formado o estén formándose en otros lugares.

4. ACTIVIDAD AUTODIDACTA

Dada la gran cantidad de áreas en las que un egiptólogo ha de formarse, en ocasiones parte de esta formación se puede al menos iniciar de forma autodidacta. El acceso a publicaciones egiptológicas a través de recursos online y de librerías internacionales permite que el estudiante interesado pueda adquirir bibliografía especializada y comenzar a estudiar distintos aspectos del Egipto antiguo por su cuenta. A continuación se recomiendan algunos títulos generales con los que empezar a estudiar:

Allen, J. P. (2010): Middle Egyptian. An Introduction to the Language and Culture of Hieroglyphs, Cambridge: Cambridge Univesity Press. [Uno de los manuales en lengua inglesa para el estudio de la lengua egipcia cl√°sica, el egipcio medio].

Bard, K. A. (2007): An Introduction to the Archaeology of Ancient Egypt, Hoboken, NJ: Wiley-Blackwell. [Estudio general de la arqueolog√≠a del Egipto antiguo a lo largo de su historia].

Collier, M. y Manley, B. (2007): Introducci√≥n a los jerogl√≠ficos egipcios, Madrid: Alianza Editorial. [Excelente introducci√≥n al estudio de la lengua egipcia y la escritura jerogl√≠fica, que proporciona una base desde la que acometer el estudio de las gram√°ticas cl√°sicas].

Robins, G. (2008): The Art of Ancient Egypt, Cambridge, MA: Harvard University Press. [Manual general sobre la evoluci√≥n del arte egipcio].

Shaw, I. (ed.) (2010): Historia del Antiguo Egipto, Madrid: La Esfera de los Libros. [Manual b√°sico de historia de Egipto utilizado como libro de texto a nivel universitario].

Wilkinson, R. H. (2003): Todos los dioses del Antiguo Egipto, Madrid: Ober√≥n. [Interesante introducci√≥n a la religi√≥n egipcia y a sus dioses].

5. CONCLUSIONES

El camino expuesto en las l√≠neas anteriores puede parecer largo y dif√≠cil. Nadie ha de enga√Īarse, ya que es tanto lo uno como lo otro. No obstante, es tambi√©n un camino fascinante, que pese a todas las dificultades proporciona una gran satisfacci√≥n a quien lo recorre, la satisfacci√≥n de poder convertir su pasi√≥n en su profesi√≥n. La Egiptolog√≠a es una disciplina puramente vocacional, y al margen de lo dicho anteriormente, los verdaderos requisitos para llegar a ser egipt√≥logo son grandes dosis de entusiasmo, trabajo duro, y dedicaci√≥n. La principal recompensa: el poder dedicarse al estudio de una de las civilizaciones m√°s fascinantes que han existido sobre la Tierra.


[Escrib√≠ este art√≠culo originalmente como colaboraci√≥n en la p√°gina web de la Comunidad Fan de Indiana Jones en Espa√Īa, y puede consultarse todav√≠a all√≠ tambi√©n: www.indianajones.es]